
Somos seres sociales, vivimos en comunidad y nos gusta sentirnos parte de esta. El sentido de pertenencia se refiere a la sensación de conexión, identidad y aceptación que experimentamos al ser parte de un grupo. Es ese sentimiento reconfortante de ser parte de algo, que nos aporta una seguridad que es esencial para nuestro bienestar psicológico.
Para comprender mejor el sentido de pertenencia, es importante diferenciar entre los diferentes tipos de pertenencia.
Pertenencia social: es la conexión con amigos, compañeros de trabajo o comunidades online. Este tipo de pertenencia se basa en compartir intereses, valores o metas. Por ejemplo, ser parte del club de lectura o del equipo de baloncesto.
Pertenencia familiar: se refiere a la sensación de pertenecer a una unidad familiar, donde hay lazos biológicos o adoptivos. La familia tiene un papel crucial desde la infancia, ya que proporciona un entorno donde los niños aprenden sobre relaciones y vínculos emocionales.
Pertenencia cultural: se relaciona con la identificación con una cultura, grupo étnico o comunidad. Puede incluir aspectos como el idioma, las tradiciones, la religión y los valores.
La importancia del sentimiento de pertenencia
El sentimiento de pertenencia es sinónimo de valor para las empresas. La parte humana es lo más importante en una empresa, o debería serlo, y si esta se siente cuidada e identificada con su empresa, se verá reflejada en toda la organización.
Puede que os preguntéis por qué es tan importante, y la respuesta es sencilla: cuando un trabajador está feliz en su empresa, su productividad se triplica. Es una inyección de valor para las organizaciones, y el valor se traduce en éxito.
Ahora bien, ¿podemos fomentarlo? Y, si es que sí, ¿cómo?
No es una tarea sencilla, puesto que es algo continuo y que debe permanecer siempre. No se limita a simples acciones en cortos períodos de tiempo, o se cuida o se pierde.
Este sentimiento no se reproduce de la misma forma en todas las personas, ya que varía en función de condiciones y acontecimientos. Para promover el sentimiento de pertenencia tenemos que investigar el grado de esta en la organización. Nos debemos plantear las siguientes cuestiones:
Cuando conozcamos el estado de nuestra organización, podemos empezar a trabajar con cada una de las partes para fomentar el sentido de pertenencia en la empresa.
Algunas acciones que podemos hacer son:
Llevo 35 años visitando clínicas veterinarias como comercial y simplemente al entrar percibo si el personal está o no contento con su trabajo. El trato con la gente del personal que está contento en su trabajo es mucho mejor que el del que está a disgusto. Yo recomiendo a todo gestor que invierta tiempo y recursos en tener un equipo que se sienta parte importante de la empresa, esa inversión tiene un retorno positivo a muy corto plazo.
Autor: artículo adaptado por Jordi Gimeno (jordi@jordigimeno.com)