
Hace unas semanas subí al blog un artículo sobre el dispositivo v-gel® de perros (https://www.jordigimeno.com/proteger-las-vias-respiratorias-de-la-regurgitación/). En él describía la importancia de proteger las vías respiratorias de unos fenómenos bastante frecuentes: el reflujo y la regurgitación. Profundizando en el tema, Cristina de Miguel García, en su artículo “Etiología y manejo del reflujo y la regurgitación intraoperatoria” comenta: “el reflujo gastroesofágico se define como el paso “silencioso” de contenido gástrico al esófago. Su incidencia es de hasta el 41% en perros sometidos a cirugía abdominal y entre 16-50% en perros sometidos a anestesia general con o sin cirugía. La regurgitación se define como el paso “visible” de contenido gástrico a la orofaringe y su incidencia en perros es entre un 0,42-16,3%. Un episodio de reflujo o regurgitación ocurre cuando la diferencia entre la presión del esfínter gastroesofágico (normalmente 20-30 mmHg) y la presión intragástrica (5-10 mmHg) disminuye. A esta diferencia se la conoce comúnmente como “barrera de presión”. Esto puede suceder por una disminución del tono del esfínter gastroesofágico o por un aumento de la presión intragástrica. Durante la anestesia general, en el 66% de los casos, la barrera de presión disminuye durante los primeros 20mins siguientes a la inducción anestésica, incrementando la probabilidad de que ocurra un episodio de reflujo o regurgitación. Cada incremento de 10mins en la duración de la anestesia incrementa el riesgo de reflujo o regurgitación en un 1%.”
Quisiera hacer un resumen a modo de recordatorio:
Peligros principales
Factores de riesgo
Prevención y manejo
Con v-gel®, ¡anestesia más segura!